IBN GABIROL

Ha-Malaqui, El Malagueño

O más bien se hacía llamar así, al usar este gentilicio para firmar sus acrósticos. Filósofo y teólogo, poeta y místico, Ibn Gabirol cultivó la lengua y el pensamiento científico de su tiempo. Y se anticipó a autores decisivos en la Modernidad, como Spinoza y Hegel.

Salomón ben Jehudah Gabirol (Málaga, 1021-Valencia, 1070) para los judíos.
Aba Ayyub Sulayman ibn Yahya ibn Yabirul para los árabes. Avicebrón para los cristianos.

Filósofo y poeta, Salomón Ibn Gabirol (“ha-malaqui”, “el malagueño”) cultivó con brillantez el pensamiento científico y teológico de su tiempo, anticipándose a nombres decisivos en la Modernidad como Spinoza y Hegel. El primer malagueño universal está considerado uno de los puntales del llamado Siglo de Oro judío en España : el siglo XI. Filosóficamente, su apuesta por la conciliación entre las tres culturas constituye una búsqueda sin descanso de los nexos que unen las tres religiones del Libro.

Huérfano de padre y madre, se convirtió en escritor a tiempo completo antes de cumplir los veinte años. Publicó en árabe y hebreo, siendo un autor prolífico que viajaría por toda la península, legando una obra brillante, fruto de su apasionado amor por el conocimiento.

Pionero en la composición de versos para la oración en la sinagoga, su poesía será comúnmente recitada por toda Sefarad y más allá: en la Provenza francesa, Egipto, Yemen… aún hoy, en el siglo XXI, sus versos son leídos en las liturgias judías a nivel global, desde EE.UU. a Rusia.

El Siglo de Oro judío en España (S. XI)

La vida de Salomón transcurre en un período interesante, convulso, vibrante: el siglo XI. “El siglo de oro judío en España”, en palabras del hispanista israelí Haim Beinart. Prueba de ello es el talento de nombres como Ibn Bayyah (Avempace), Ibn Paqüda, Ibn Ezra , Yehuda Halevi… o el propio Ibn Gabirol, como explica Juan Fernando Ortega Muñoz.

Ninguna cultura como la judía, gracias a la diáspora, podía ser más porosa a todas las influencias, sirviendo de nexo entre las demás culturas. Fue una de tantas cosas que aportaron los judíos a España.

Obra conservada,
obra perdida

Entre las obras perdidas están el Libro del ser y Libro de la Ciencia de la Voluntad , al que se refiere en Fons vitae . En cuanto al poemario del sefardí, se conservan la mayor parte de sus poemas; entre ellos, más de quinientos poemas sagrados y profanos.

OBRA CONSERVADA. OBRA PERDIDA.

COLLAR DE PERLAS
Anaq

Obra de juventud, gramática hebrea con 97 versos acrósticos donde Gabirol hace un llamado a la recuperación del arte de hablar y escribir en esta lengua. Los mejores poemas de Salomón Ibn Gabirol estaban por llegar, pero su precocidad deslumbra.

CORONA REAL
Keter Malkuth

Largo poema místico de 40 estrofas donde el autor expone sus ideas astronómicas, cosmológicas, filosóficas y religiosas. Cantando al Dios único y a las maravillas de la creación, al tiempo que desprecia la vida mundana y las debilidades del ser humano.

Su visión, platónica, muestra la dualidad del alma, de origen divino, y del cuerpo como instrumento. Se considera obra de madurez del poeta, que vuelca un pensamiento magno e ideal (Gonzalo Maeso).

LIBRO DE LA CORRECCIÓN DE CARACTERES
Sefer tiqqun middot ha-nefesh

Fechado en 1045 en Zaragoza, traducido al hebreo en 1167 por Judá Ibn Tibbon (Rosa Ruiz Gisbert, 2007), este tratado muestra a un Gabirol moralista, faceta que a posteriori explorará en Selección de perlas . Referencias bíblicas, aristotélicas (apócrifas) se juntan en un texto erudito que ha atravesado los siglos gracias a su versión judía. El original lo escribió en árabe y lo tituló Kitab islahal-ajlak . Se trata de un tratado ético donde el pensador quiere demostrar la conexión entre la fisiología humana y su potencial espiritual.

LIBRO DE LA SELECCIÓN DE PERLAS
Sefer Mibhar ha-peninim

Antología de 652 máximas morales y educativas, de gran laconismo, como manda la tradición Oriental. Dichos felices que han sido enunciados por alguien de gran sabiduría y que recuerdan, sobre todo, al libro de Proverbios… en el que además se inspira. En un estilo que bebe igualmente de las cartas de Séneca, así como de fuentes arabescas y saberes hindúes.

EL MANANTIAL DE LA VIDA
Fons Vitae, Megor hayyim

Compuesta en árabe, como era costumbre entre los escritores judíos del Medievo en territorios islamizados ( Yanbú al Hayya es su título árabe), y en forma de diálogo entre maestro y alumno. Parte de un original perdido que sobrevivió de alguna manera gracias a la traducción latina. No es extraño que el título se inspirara, como solía pasar en las letras judeoespañolas, en textos bíblicos. Concretamente, como indica Gonzalo Maeso, en los Salmos: “porque en Ti (oh Dios) está la fuente de la vida” (Salmos, 31:10).