Elias Canetti es uno de los escritores más fascinantes del siglo XX. Su obra publicada, compleja y variada, parece abrir múltiples caminos que no concluyen, pero en su conjunto ofrecen una sorprendente unidad.

Elias Canetti nació en Bulgaria en una familia sefardí (el apellido familiar era originalmente Cañete). En su primera infancia hablaba judeoespañol y búlgaro, al que pronto se unió el inglés tras mudarse la familia a Manchester cuando él contaba con seis años. Tras la muerte de su padre, vive en varias ciudades, a saber, Zurich (efervescente culturalmente en esos años), Frankfurt (en la Alemania de Weimar en los duros años de la inflación), y en Viena, ciudad que le marcará profundamente. Su madre, al quedarse viuda, decidió que Elias sería su interlocutor cultural y le forzó a lecturas y aprendizajes, muy probablemente, impropias -por avanzadas- para un chico de su edad. Esa presión tensó la relación con su madre, que quería un hijo erudito, pero no un escritor. Por presiones maternas estudió, con desgana, la carrera de Química en Viena pero él ya tenía claro que su camino estaba en las letras y no en las fórmulas. Tuvo dos hermanos también célebres: Jacques Canetti, productor musical que lanzó a artistas como Jacques Brel, y Georges Canetti, médico que dedicó años al estudio de la tuberculosis, enfermedad que, a la postre, acabó con su propia vida. Su manifiesta animadversión por Jacques contrastaba por la adoración que sentía por su hermano Georges.

Aunque escribió su obra en alemán, Canetti era políglota y hablaba correctamente inglés, español y francés.

Su obra

La obra de Canetti (publicada en vida) no es muy extensa y es muy difícil de definir y encasillar. Ocupa solamente cinco volúmenes e incluye una novela, Auto de Fe, que inicialmente era parte de un proyecto llamado Una comedia humana de la locura que contaría con siete volúmenes más que nunca escribió.

Contiene también los volúmenes de su autobiografía. Se embarcó en el primero, La lengua absuelta, para recrear su infancia y que la leyera su hermano convaleciente. Es quizás el más íntimo de todos. Su obra memorialistica posterior ya va introduciendo elementos de formación intelectual como su fascinación por la magnética figura de Karl Kraus, intelectual austriaco cuyas representaciones y declamaciones eran un espectáculo y que escribía, él solo, la revista La antorcha, con números, en ocasiones, de 400 páginas. También aparecen Hermann Broch, Robert Musil o el músico Alban Berg. Pero lo más importante es que aparecen obsesiones que serán fundamentales para entender su obra, como la observación de las masas o su obsesión por la muerte.

La autobiografía de Canetti, además de excepcional, hace las veces de manual de instrucciones, de guía de lectura de su obra.

Escribió asimismo tres obras dramáticas, caracterizadas por el oído de su autor para retratar a sus personajes a través de sus palabras. Él mismo contaba cómo le gustaba ir a una cafetería, o a un lugar público, y escuchar e ir detectando las características de cada persona por su forma de hablar y por las palabras empleadas, más allá de su acento o del dialecto que hablara.

Entre sus obras se encuentran también un libro de estampas viajeras, varios ensayos y estimulantes libros de apuntes y aforismos. Pero el ensayo Masa y poder es, sin lugar a duda, su obra cumbre y un libro fundamental en el pensamiento del siglo pasado.

Masa y Poder

El propósito de Masa y Poder es entender los mecanismos de la masa y, por extensión, de los totalitarismos. Analiza las masas no desde la política sino desde la antropología social. Aunque el fin último era la disección del fascismo, en el libro elude la palabra fascismo y evita mencionar a Hitler. Canetti tardó 35 años en acabar de escribir, y también de investigar, este ensayo sobre la masa, el individuo y la manipulación del poder. Publicado hace más de 60 años, sigue teniendo una sorprendente vigencia en nuestros días.

Apuntes.

Además de los libros de aforismos y apuntes que preparó el propio autor, en su archivo de Zúrich existen una ingente cantidad de notas del autor que llenan estantes enteros. Partiendo de ese material se han ido confeccionado títulos póstumos, como un nuevo volumen de su autobiografía Fiesta bajo las bombas, en la que aparece un autor menos contenido y más cruel, por ejemplo con la que fue su amante, la escritora Iris Murdoch. También El libro de los muertos, respondiendo a la obsesión con la percepción de la muerte del escritor.

Los libros no escritos

Además de los siete volúmenes no escritos de su proyecto narrativo antes mencionado, Canetti tuvo muchos proyectos que no llegó a publicar. Desde un ensayo sobre la teoría del drama a la segunda parte de Masa y poder. Pero quizás su libro contra la muerte sea su proyecto más ambicioso que nunca podremos llegar a leer. En principio, no es una protesta contra la inevitable muerte física sino contra la resignación, aceptación y banalización de la muerte y sus terribles consecuencias en la sociedad.

Existen también sus diarios. Pero por expreso deseo de Canetti, no pueden ver la luz hasta 50 años después de su muerte, esto es, en el año 2024. Nadie sabe lo que está escrito en esos diarios pero, leídas las notas que sirvieron para confeccionar su último libro biográfico, todos los expertos intuyen que mostrarán la cara menos amable del premio Nobel aunque, no por ello, menos interesante.