Hebraístas, especialistas en cultura judía, literatura e historia medieval se dan cita en unas jornadas académicas que constituyen el acto central del Milenario Ibn Gabirol, en homenaje a una figura clave en el pensamiento universal.

La segunda y última entrega de las Jornadas Ibn Gabirol, celebradas los días 21 y 22 de abril en el Museo Picasso Málaga, abordó el pensamiento y la poesía del judeoandalusí con especialistas procedentes de países como Turquía, EE.UU., Marruecos e Israel.

Las Jornadas contaron con la participación de profesores y especialistas en cultura hebrea del Medievo, así como en historia y filosofía moderna y contemporánea. Entre ellos, Amelia Valcárcel, Rachel Peled Cuartas, Sarah Pessin, Andrés Martínez Lorca, Doğa Filiz Subaşi y Khadija Saidi. Las Jornadas, acto central del Milenario Ibn Gabirol, fueron posibles gracias al patrocinio de las siguientes instituciones: Ayuntamiento de Málaga, Diputación de Málaga, Universidad de Málaga, Fundación Tres Culturas y Fundación Unicaja.

Si en la jornada inaugural se tocó, especialmente, el legado y las traducciones de Salomón Ibn Gabirol (Málaga, c. 1021-Valencia, c. 1070), así como el tiempo en que vivió, la primera de las mesas redondas se centró concretamente en el corpus filosófico del autor de “El manantial de la vida”. Titulada “El pensamiento de Ibn Gabirol: filosofía y ética”, la mesa tuvo como moderadora a Tania María García Arévalo, precedida por la intervención online de Sarah Pessin, desde la Universidad de Denver (EE.UU.).

Sarah Pessin explicó que, siguiendo con tradiciones éticas anteriores, Ibn Gabirol se compromete con el mundo, a vivir dentro de la bondad. Citó a un filósofo contemporáneo, Martin Buber, quien, si bien procedía de una tradición distinta al sefardí, coincidiría en espíritu, con respecto al compromiso de vivir la vida de la manera más ética posible.

Un pensador medieval y a su vez ético

Amelia Valcárcel y Andrés Martínez Lorca -ambos de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)-, y Juan Fernando Ortega Muñoz, de la Universidad de Málaga (UMA), fueron los especialistas en filosofía, ética y pensamiento medieval que intervinieron en la mesa. “Ibn Gabirol y María Zambrano son nuestros dos grandes pensadores de origen malagueño”, explicó Ortega Muñoz. “Es curioso que en la tradición occidental se conserve más como poeta que como filósofo, siendo el mejor poeta de nuestra provincia, pues dejó toda su impronta en Occidente y la liturgia judía, donde aún se recitan sus versos”.

Martínez Lorca citó la primera historia universal de la ciencia, escrita en árabe y conocida como la “Historia de la filosofía y de las ciencias”, donde se cita ya al sefardí. “Era un apasionado de la lógica y tenía una fuerte agudeza”. Y se refirió a la estructura de obras como “La corrección de caracteres”, donde existe ya un racionalismo que se extiende en la metafísica y la ética. Subyace la perspectiva de un creyente judío que plasma sus inquietudes éticas en su obra. Se refirió a Juan Valera como al intelectual español que mejor ha defendido la herencia cultural judía, “injustamente olvidado”.

Amelia Valcárcel intervino online para hablar del pensamiento de Ibn Gabirol, “suficientemente notable”. Y habló de la tradición babilónica como influyente en el judaísmo azkenazí, mientras que la andalusí está más ligada a la sefardí. La tradición cristiana es la que hace pervivir, de alguna manera, a Ibn Gabirol. El manejo del hebreo del poeta contradice la tendencia cordobesa a arabizar la lengua judía. “Es un tipo definitivamente occidental, dentro del judaísmo… y por qué no decirlo, un genio”. Hacer del judaísmo una religión filosófica fue, en su opinión, un propósito gabiroliano no conseguido. ¿Qué nos importa, hoy, de Gabirol? Reconocer el genio allí donde se produce, conocer cómo cambió el peso en la tradición judía de Babilonia a la tradición andalusí, y por último, la enorme continuidad de las ideas de Plotino (el mundo como emanación), concluyó Valcárcel.

Tercera mesa redonda: legado literario de Avicebrón

Mª José Cano, Directora de las Jornadas y Catedrática de Estudios Hebreos en la Universidad de Granada (UGR), moderó la última de las mesas redondas, que bajo el título de titulada “El legado en la literatura. La poesía de Ibn Gabirol: temas y motivos”, exploró la faceta literaria de Ibn Gabirol, conocido por los filósofos cristianos medievales también como Avicebrón.

Intervinieron las doctoras Doğa Filiz Subaşi, de la Universidad Yozgat Bozok (Yozgat, Turquía), Khadija Saidi, de la Universidad Abdelmalek Essaâdi (Tetuán, Marruecos), y Rachel Peled Cuartas, formada en la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel). La profesora Saidi participó de manera online, a causa de las restricciones de movimiento de la pandemia.

Filiz Subaşi, experta en la cultura, historia e idioma de los sefardíes otomanos, comenzó su intervención hablando de poesía y prosodia en la obra del sefardí, en especial de las azharot. Peled Cuartas, por su parte, destacó la originalidad de Ibn Gabirol por lo rupturista que fue en cuanto a esquemas y géneros. La israelí explicó, en perfecto castellano -como prácticamente todos los ponentes- las diversas influencias de alguien a quien le costaba encontrar su lugar en el mundo. “Se expresaba como un profeta”. También leyó algunos versos en hebreo.

Khadija Saidi se retrotrajo al modelo de convivencia andalusí, pese a la falta de documentación de la propia época. “En Al-Ándalus se permitió la libertad religiosa, a los hebreos en particular”, explicó. Esto propició que la lengua hebrea saliera de los ámbitos sinagogales. En el caso particular de Ibn Gabirol, la profesora marroquí se detuvo en su condición de bilingüe, intercalando ejemplos en su poesía el hebreo y el árabe (en panegíricos y poemas amorosos, o géneros como la moaxaja). “A juzgar por su dominio de la lengua árabe, tanto en prosa como en poesía, esta influencia era más amplia de lo que se ha conservado: puede afirmarse que el malagueño fue un autor arabizado”, sentendió Saidi.

María José Cano pidió, finalizando el acto, que realizaran lecturas de poemas de Gabirol en castellano, hebreo y árabe.