Maus es una novela gráfica testimonial sobre el Holocausto, la familia y las secuelas del pasado. Revolucionó el sector del cómic en los años 80 y hoy sigue siendo un libro indispensable.

Si bien es ampliamente sabida la aportación judía a la literatura universal, no es tan conocida la importancia de los autores judíos en la historia del cómic y de la novela gráfica. Desde los cómics de superhéroes como Spiderman o Hulk creados por Stan Lee (Stanley Martin Lieber) y Jack Kirby (Jacob Kutzberg) o Batman, por Bob Kane (Robert Kahn) y Bill Finger, los autores judíos han sido, históricamente, los máximos exponentes del género. También los inicios de la novela gráfica se deben a creadores como el maestro Will Eisner, que dio vida a The Spirit en los años 40 y que revolucionó el panorama con obras más maduras como Contrato con Dios, en el que se narran historias de judíos pobres que viven en una pensión en Nueva York.

Pero si hay una novela gráfica que rompió los moldes del género, esa es Maus de Art Spiegelman. El libro, inspirado en la historia de su padre, Vladek Spiegelman, judío polaco que sufrió la persecución nazi y que acabó en el campo de concentración de Auschwitz, es una obra maestra de la literatura gráfica histórica y biográfica. Maus es un libro duro, a veces despiadado, que alterna el presente de la complicada relación del autor con su padre, con los terribles recuerdos de la ascensión de los nazis, la ocupación de Polonia y la persecución de los judíos.

La fábula

Todos los personajes de Maus están representados por animales antropomorfos. Art y su familia, y todos los judíos, están dibujados como ratones. Los alemanes son gatos, los polacos, cerdos y los franceses, ranas. Más allá de la potencia gráfica y la proyección al estilo de Rebelión en la granja de George Orwell, la deshumanización, clasificación y reducción a nacionalidades o pueblos, propios de la shoá, otorga una fuerza simbólica que provoca desconcierto en el lector desde las primeras páginas.

Las viñetas, en estricto blanco y negro, nos alejan de cualquier complacencia y dotan al libro de un tono tan desasosegante como la propia historia que el autor nos quiere contar.

La historia

Art y su padre Vladek, misántropo, enfermo, y malhumorado, tienen una relación difícil. Pero Art quiere publicar un libro sobre la historia de su padre y desea entrevistarlo. La historia salta del presente de su padre y su segunda esposa, Mala, a los recuerdos de Vladek. Desde su primera novia hasta su noviazgo con la adinerada Anja, madre de Art, con la que se casa en 1938. La instalación de un negocio financiado por su suegro, los primeros avisos antisemitas, su alistamiento en el ejército polaco, su detención por los alemanes, su envío a un campo de trabajo de prisioneros, el gueto, la muerte de su primer hijo Richieu (estaba al cuidado de una tía que se suicida por miedo a la Gestapo y envenena también al niño) y su envío a Auschwitz conforman lo que originariamente fue el primer volumen de este libro.

Durante todo el relato, en el presente, se hacen patentes las tiranteces entre padre e hijo y Art reclama, recurrentemente y sin éxito, ver los diarios de su madre, ya fallecida.

La segunda parte empieza con el asombro ante la recepción del primer libro y con la marcha de Mala que deja solo y depauperado a Vladek, que nos cuenta sus dificultades, y las de Anja, en Auschwitz y cómo se las arreglan para sobrevivir y para poder comunicarse; su terrible traslado a campos alemanes y finalmente, la liberación y su viaje a Estados Unidos. Vladek no llegó a ver esta segunda parte con vida y el libro acaba con una dramática ilustración de la lápida de sus padres.

La historia dentro de la historia.

La madre de Art Spiegelman, Anja, que ya había tenido algún problema de salud mental tras el nacimiento de su primer hijo, se suicida en 1968. En Maus, Vladek encuentra una revista en la que Art había dibujado la historia del suicidio de su madre y el proceso de duelo de su padre y el suyo propio. La historieta en cuestión, titulada Prisionero en el planeta Infierno y de unas pocas páginas, está incrustada dentro de Maus.

La publicación

Inicialmente Maus se publicó, a partir de 1981, por entregas en la revista Raw, de la que Art Spiegelman y su mujer ,Françoise Mouly (que también aparece como personaje en la segunda parte del libro) eran los editores. La primera parte de Maus (Mi padre sangra historia) se publicó como libro en 1986 y la segunda (Y allí empezaron mis problemas) en 1991. Posteriormente se agruparon en un solo volumen de más de 300 páginas.

Maus ganó, entre otros muchos, un premio Pulitzer, el National Book Critics Circle Award, el Premio a mejor álbum extranjero del Festival de Angulema o el Eisner Award. Fue exhibido en el MoMa y ocupó las listas de ventas del The New York Times tanto en la sección de libros de ficción como en la de no ficción. La edición más reciente en español es la de Penguin Random House.

Maus es una novela gráfica dura, áspera y conmovedora. Llena de verdad, combina el relato biográfico en dos tiempos con la terrible historia de la shoá. Y hoy, más de cuarenta años desde que empezara a publicarse, sigue siendo uno de los libros indispensables, gráficos o no, sobre el Holocausto y sus secuelas.