Raymond P. Scheindlin (Filadelfia, Pensilvania, EE.UU., 1940) es profesor y Catedrático de Literatura Hebrea Medieval en el Seminario Teológico Judío (Jewish Theological Seminary), en Nueva York.

Nuestro protagonista dirige, además, el JTS’s Shalom Spiegel Institute of Medieval Hebrew Poetry. Estuvo a punto de venir con motivo de las Jornadas Ibn Gabirol, pero las restricciones de movilidad a causa de la pandemia se lo impidieron. Especializado en poesía, su especial interés en España ha centrado nuestra charla con él.

-Doctor Scheindlin, nos hemos quedado con las ganas de escucharle, de conocer su visión acerca de Salomón Ibn Gabirol. ¿Cuál le gusta más, el poeta religioso o el secular?

No me gustaría tener que elegir entre poesía religiosa y poesía secular, ya que cada una es genial a su manera. La poesía secular es a menudo de un tono áspero que refleja cierta personalidad literaria, difícil y provocativa, mientras que la poesía religiosa presenta un tono mayormente tranquilo, incluso cuando quien habla está necesitado. Ambas voces apelan a diferentes aspectos de mi propia personalidad. En la introducción a mi traducción de la poesía de Ibn Gabirol, “Vulture in a Cage” (Archipiélago, 2016), sostengo que a pesar de todas las diferencias de estilo entre el poeta secular y el religioso, existe una unidad esencial de personalidad y perspectiva. Si hubiera podido acudir a las Jornadas Ibn Gabirol, la semana pasada, habría intentado explicar este mismo punto en mis comentarios.

-¿Qué importancia han jugado las traducciones latinas en la conservación del legado del poeta y filósofo?

No hubo traducciones latinas de la poesía gabiroliana. Pero su principal obra filosófica, “La fuente de la vida”, se conservó principalmente debido a la traducción latina medieval. (Las citas del texto árabe original y las citas de una traducción hebrea medieval se han conservado en otras obras, pero son muy breves, insuficientes para brindarnos una idea del libro en su conjunto).

-Usted es responsable de la mayor traducción de Ibn Gabirol al inglés. ¿Entrañó una especial dificultad traducirle a un idioma tan distinto?

Toda traducción es difícil si estás tratando, como yo, de lograr precisión filológica y al mismo tiempo producir traducciones que se lean como poesía en el idioma de destino. Este es un problema que he abordado en todas mis traducciones. El problema particular de Ibn Gabirol es que su línea de pensamiento a menudo no está clara. No sé si se debe a que eligió un estilo difícil, o a la pésima conservación del texto de los poemas. Antes de abordar el problema de cómo conciliar la precisión filológica con el estilo literario, se debe resolver el problema de la interpretación. Aquí, la imaginación literaria del traductor juega un papel, quizás mayor que con otros poetas que he traducido, como Judah Halevi; por supuesto, esto conlleva el riesgo de imponer los hábitos mentales del traductor al autor original. Otra traducción con dificultades similares fue mi traducción del libro bíblico de Job.

“¡Difícilmente puede ser EE.UU. un país judío! Los judíos representan solo el 1,8 % de la población estadounidense”

-¿Cree que en España, tras la expulsión, ha sido especialmente dificultoso recuperar la obra de los judíos que se quedaron, por la cuestión de las conversiones?

Dudo que se haya compuesto poesía hebrea en España después de 1492; al menos no se ha descubierto a nadie, que yo sepa.

-¿Cómo de conocido es el concepto de Sefarad en un país tan judío como EE.UU.?

¡Difícilmente puede ser EE.UU. un país judío! Recuerde que los judíos representan solo el 1,8 % de la población estadounidense. La inmensa mayoría de los judíos estadounidenses son, como yo, descendientes de inmigrantes askenazíes que llegaron entre 1880 y 1924. Probablemente solo los judíos que participan activamente en las comunidades judías son conscientes de la existencia de los judíos sefardíes, para nada implica esto a la comunidad judía estadounidense en su totalidad. Aún así, existe una organización nacional activa de judíos sefardíes en Nueva York, donde vivo, y en Los Ángeles, donde la comunidad sefardí es mucho más prominente que en la mayor parte del país.

-¿Cuáles son las figuras sefardíes que más le han impresionado, en la Historia de España? Aparte de la de Ibn Gabirol…

Todos los grandes poetas han sido muy importantes para mí, especialmente Shemuel Hanagid, Moshe Ibn Ezra, Judah Halevi, Abraham Ibn Ezra… También los principales prosistas que vivieron un poco más tarde en España, como Judah Al-Harizi e Isaac Ibn Sahula.

-Tiene una formación rabínica: ¿qué le ha aportado, a nivel humanista?

Como estudiante rabínico, hace muchos años, aprendí cómo involucrarme en el estudio minucioso de textos antiguos, una habilidad que se transfiere fácilmente a textos no rabínicos, e incluso no judíos, que me brindó además una base sólida para interpretar poesía, tanto en hebreo como en otros idiomas. Igualmente adquirí una veneración por la erudición -por conocer realmente los textos antiguos- como herramienta de interpretación; esto es algo que no se ha destacado mucho en mi educación universitaria, en la Universidad de Pensilvania. La formación rabínica me hizo sentir curiosidad por todas las palabras culturales que los judíos habitaron durante su historia: especialmente en el mundo antiguo de Grecia y Roma donde surgió la literatura rabínica, y en el mundo de la cultura árabe que nos dio a los grandes poetas hebreos medievales. Me doy cuenta de que mi conciencia del entorno cultural en el que se desarrolló la cultura judía se debió en gran parte a la apertura intelectual del Seminario Teológico Judío, donde obtuve mi formación en cultura judaica.

-¿Por qué este especial interés en España y en la comunidad sefardí?

Me interesé por primera vez en los poetas hebreos del Al-Ándalus medieval, y fue su estudio lo que me llevó a visitar España por primera vez a principios de la década de los noventa. Una vez que comencé a viajar allí, empecé con el estudio del idioma español, leyendo literatura española. De ahí pasé a estudiar un poco de literatura española medieval y renacentista, incluso algo de literatura española moderna, por lo que se podría decir que he prestado más atención a la literatura española que a la de la diáspora sefardí.

-¿Cuál es la finalidad del Seminario Teológico Judío (Jewish Theological Seminary)?

El Seminario Teológico Judío de América se fundó en la década de los ochenta del siglo XIX como una escuela de formación para rabinos, representando una forma tradicional pero modernizada de judaísmo. Siempre ha tenido un enfoque muy académico de los estudios judíos y durante muchos años ha incluido una escuela de posgrado que capacita a académicos para universidades estadounidenses, una escuela de profesores para maestros en escuelas judías, un programa de pregrado en conjunto con la Universidad de Columbia y una escuela de canto que forma a cantores y directores de música para sinagogas. Estudié judaica en la escuela rabínica y luego obtuve mi doctorado en la Universidad de Columbia. Actualmente se pueden realizar estudios de doctorado en el Seminario Teológico Judío. El Seminario también tiene una importante biblioteca de libros raros y manuscritos, probablemente la colección más importante de cultura judía en EE.UU.

-¿En qué proyecto está inmerso ahora, en este momento?

Estoy estudiando el libro bíblico de Proverbios. Quizás intente traducirlo, aún no lo he decidido. Para obtener más información sobre mi trabajo, pueden consultar mi web: www.raymondscheindlin.com.